domingo, 30 de noviembre de 2014
viernes, 28 de noviembre de 2014
viernes, 14 de noviembre de 2014
domingo, 5 de octubre de 2014
COMPONENTES PARA INSTALACIONES DE BIOMASA
De las guías de Caleffi
DISPOSITIVOS ANTICONDENSACIÓN
Sirven para evitar el
retorno de agua a la caldera a temperaturas muy bajas.
Como ya sabemos con
las calderas tradicionales de combustibles líquidos o gaseosos, el retorno
del agua a la caldera a temperaturas muy bajas puede provocar choques
térmicos y crear condensaciones corrosivas, fenómenos que perjudican la
estanqueidad y la vida de las calderas.
Para que no se
produzcan estos fenómenos y sus consecuentes daños, en general se utilizan
bombas anticondensación o regulaciones con sondas de temperatura mínima.
También en los
generadores de calor de combustible sólido, el retorno del agua a temperaturas
muy bajas puede provocar los inconvenientes y los peligros descritos
anteriormente, y la formación de creosota, otro gran peligro.
La creosota es una
acumulación de alquitrán (véase recuadro siguiente) muy inflamable que
puede obstruir los tubos de los humos y provocar graves incendios.
Para evitar estos
peligros y proteger los generadores de combustible sólido se han creado unas
válvulas anticondensación autoaccionadas
PELIGRO CREOSOTA
La creosota producida por los humos de los
generadores de combustible sólido es un gas de combustión condensado que
contiene materiales vaporizados sin quemar.
En ciertas
condiciones puede inflamarse y quemar a aproximadamente 1150°C. Su combustión,
que se desarrolla verticalmente, puede alcanzar temperaturas de 1650÷1700°C:
estas temperaturas pueden fundir las chimeneas, romper los humeros, dañar las
paredes y provocar incendios muy peligrosos.
Función
La válvula anticondensación, utilizada en los sistemas
de calefacción con generador de combustible sólido, mantiene automáticamente la
temperatura de consigna del agua de retorno al generador.
El
mantenimiento del generador a temperatura elevada evita que se condense el
vapor de agua contenido en los humos.
El agua de
condensación forma incrustaciones de alquitrán en las superficies metálicas del
intercambiador de humos/agua de la instalación, que provocan corrosión, reducen
la eficiencia térmica del intercambiador y, por ser inflamables, son una causa
potencial de incendio en la chimenea.
La válvula
anticondensación mejora la duración y las prestaciones del generador.
Principio de funcionamiento
El
termostato, completamente sumergido en el fluido, acciona un obturador que
regula los flujos en baipás y hacia la instalación. Cuando arranca el generador
de calor, la válvula anticondensación hace recircular el agua de ida para que
el generador alcance cuanto antes la temperatura de funcionamiento (1).
Cuando la
temperatura de ida Ti supera el valor Tset de calibración de la válvula
anticondensación, la boca de agua fría de la válvula comienza a abrirse para
obtener la temperatura de agua mezclada Tmix. En esta fase comienza la carga de
la instalación (2).
Cuando la
temperatura Tmix de retorno al generador es aproximadamente 10°C superior al
valor de calibración de la válvula anticondensación, se cierra la vía de baipás
y la temperatura del agua que vuelve al generador es igual a la temperatura de
retorno desde la instalación (3) y (4).
Ti = Temperatura de ida
Tset = Temperatura calibración
válvula anticondensación
Tmix = Temperatura agua mezclada
de retorno al generador
Tr = Temperatura de retorno de la
instalación
Esquema de aplicación
Sistema con
acumulador de inercia
GRUPO DE CIRCULACIÓN ANTICONDENSACIÓN
Este grupo
está formado, principalmente, por un bloque de fusión de latón en que se ha
montado: una bomba, una válvula anticondensación, una válvula de retención por
gravedad y tres válvulas de corte de esfera.
La función de la válvula de retención por gravedad es
asegurar la circulación natural del fluido incluso si la bomba se para, por
ejemplo, debido a un corte de energía eléctrica.
Esta función
es muy importante porque siempre asegura una circulación mínima de fluido y,
por lo tanto, permite enfriar el generador de calor de manera continua.
Otras
ventajas del grupo de recirculación y anticondensación son su simplicidad y
facilidad de uso y de mantenimiento. Su compacidad hace posible reducir las
dimensiones de la instalación, reducción muy útil en las pequeñas instalaciones
domésticas.
A continuación
se describen y se representan las cuatro fases de trabajo principales de estos
grupos de recirculación y anticondensación.
La función de la
válvula de retención por gravedad es asegurar la circulación natural del
fluido incluso si la bomba se para, por ejemplo, debido a un corte de energía
eléctrica.
viernes, 3 de octubre de 2014
AISLAMIENTO TÉRMICO PARA CONDUCCIONES DE FLUIDOS EN LAS INSTALACIONES TÉRMICAS DE LOS EDIFICIOS
Articulo transcrito de la tarifa de K-FLEX 2014
RITE: Versión consolidada Septiembre 2013
Artículo 12. Eficiencia energética
2. Distribución de calor y frío: los equipos y las conducciones de las instalaciones térmicas deben quedar aislados térmicamente, para conseguir que los fluidos portadores lleguen a las unidades terminales con temperaturas próximas a las de salida de los equipos de generación.
IT 1.2 Exigencia de eciencia energética.
IT 1.2.4.2. Redes de tuberías y conductos.
IT 1.2.4.2.1. Aislamiento térmico de redes de tuberías
IT 1.2.4.2.1.1. Generalidades.
IT 1.2.4.2. Redes de tuberías y conductos.
IT 1.2.4.2.1. Aislamiento térmico de redes de tuberías
IT 1.2.4.2.1.1. Generalidades.
1. Todas las tuberías y accesorios, así como equipos, aparatos y depósitos de las instalaciones térmicas dispondrán de un aislamiento térmico cuando contengan:
a) fluidos refrigerados con temperatura menor que la temperatura del ambiente del local por el que discurran;
b) fluidos con temperatura mayor que 40 ºC cuando estén instalados en locales no calefactados, entre los que se deben considerar pasillos, galerías, patinillos, aparcamientos, salas de máquinas, falsos techos y suelos técnicos, entendiendo excluidas las tubería de torres de refrigeración y las tuberías de descarga de compresores frigoríficos, salvo cuando estén al alcance de las personas.
2. Cuando las tuberías o los equipos estén instalados en el exterior del edificio, la terminación final del aislamiento deberá poseer la protección suficiente contra la intemperie. En la realización de la estanquidad de las juntas se evitará el paso del agua de lluvia.
3. Los equipos y componentes y tuberías, que se suministren aislados de fábrica, deben cumplir con su normativa específica en materia de aislamiento o la que determine el fabricante. En particular, todas las superficies frías de los equipos frigoríficos estarán aisladas térmicamente con el espesor determinado por
el fabricante.
4. Para evitar la congelación del agua en tuberías expuestas a temperaturas del aire menores que la de cambio de estado se podrá recurrir a estas técnicas: empleo de una mezcla de agua con anticongelante, circulación del fluido o aislamiento de la tubería calculado de acuerdo a la norma UNE-EN ISO 12241, apartado 6.
5. Para evitar condensaciones intersticiales se instalará una adecuada barrera al paso del vapor; la resistencia total será mayor que 50 Mpa·m²·s/g. Se considera válido el cálculo realizado siguiendo el procedimiento indicado en el apartado 4.3 de la norma UNE-EN ISO 12241.
6. En toda instalación térmica por la que circulen fluidos no sujetos a cambio de estado, en general las que el fluido caloportador es agua, las pérdidas térmicas globales por el conjunto de conducciones no superarán el 4 % de la potencia máxima que transporta.
7. Para el cálculo del espesor mínimo de aislamiento se podrá optar por el procedimiento simplificado o por el alternativo.
IT 1.2.4.2.1.2. Procedimiento simplicado
1. En el procedimiento simplificado los espesores mínimos de aislamientos térmicos, expresados en mm, en función del diámetro exterior de la tubería sin aislar y de la temperatura del fluido en la red y para un material con conductividad térmica de referencia a 10 °C de 0,040 W/ (m.K) deben ser los indicados en las siguientes tablas 1.2.4.2.1 a 1.2.4.2.5.
2. Los espesores mínimos de aislamiento de equipos, aparatos y depósitos deben ser iguales o mayores que los indicados en las tablas anteriores para las tuberías de diámetro exterior mayor que 140 mm.
3. Los espesores mínimos de aislamiento de las redes de tuberías que tengan un funcionamiento continuo, como redes de agua caliente sanitaria, deben ser los indicados en las tablas anteriores aumentados en 5 mm.
4. Los espesores mínimos de aislamiento de las redes de tuberías que conduzcan, alternativamente, fluidos calientes y fríos serán los obtenidos para las condiciones de trabajo más exigentes.
5. Los espesores mínimos de aislamiento de las redes de tuberías de retorno de agua serán los mismos que los de las redes de tuberías de impulsión.
6. Los espesores mínimos de aislamiento de los accesorios de la red, como válvulas, filtros, etc., serán los mismos que los de la tubería en que estén instalados.
7. El espesor mínimo de aislamiento de las tuberías de diámetro exterior menor o igual que 25 mm y de longitud menor que 10 m, contada a partir de la conexión a la red general de tuberías hasta la unidad terminal, y que estén empotradas en tabiques y suelos o instaladas en canaletas interiores, será de 10 mm, evitando, en cualquier caso, la formación de condensaciones.
En las conexiones de equipos de refrigeración doméstico o equipos de energía solar, espacios reducidos de curvas y juntas se permitirá una reducción de 10 mm sobre los espesores mínimos.
8. Cuando se utilicen materiales de conductividad térmica distinta a ref = 0,040 W/(m·K) a 10 °C, se considera válida la determinación del espesor mínimo aplicando las siguientes ecuaciones:
para superficies de sección circular:
9. En cualquier caso se evitará la formación de condensaciones superficiales e intersticiales en instalaciones de frío y redes de agua fría sanitaria.
(*) Excluidos los procesos de frío industrial. Si el recorrido exterior de la tubería es superior a 25 m, se deberá aumentar estos espesores al espesor comercial inmediatamente superior, con un aumento en ningún caso inferior a 5 mm.
DOCUMENTO DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE LA APLICACIÓN DEL REGLAMENTO DE INSTALACIONES TÉRMICAS EN LOS EDIFICIOS (R.D. 1027/2007)
Versión: 20 de octubre de 2009
Cuando el circuito primario de la instalación solar se encuentra a temperaturas altas, a partir de los 90°C sin tener que llegar a las temperaturas de estancamiento, es porque la aportación solar está siendo superior al consumo, dejando de tener importancia el aislamiento térmico.
Por ello se debe entender que la selección del aislamiento térmico de las instalaciones solares debe realizarse para las condiciones habituales de funcionamiento, que, teniendo en cuenta la regulación con termostato diferencial, pueden ser del orden de los 60°C de acumulación de ACS, o la correspondiente al uso calefacción, refrigeración, etc.
IT 1.2.4.2.2. Aislamiento térmico de redes de conductos
1. Los conductos y accesorios de la red de impulsión de aire dispondrán de un aislamiento térmico suficiente para que la pérdida de calor no sea mayor que el 4 % de la potencia que transportan y siempre que sea suficiente para evitar condensaciones.
2. Cuando la potencia útil nominal a instalar de generación de calor o frío sea menor o igual que 70 kW son válidos los espesores mínimos de aislamiento para conductos y accesorios de la red de impulsión de aire que se indican:
a) Para un material con conductividad térmica de referencia a 10 °C de 0,040 W/(m.K), serán los siguientes:
i. En interiores 30 mm.
ii. En exteriores 50 mm.
b) Para materiales de conductividad térmica distinta de la anterior, se considera válida la determinación del espesor mínimo aplicando las ecuaciones del apartado 1.2.4.2.1.2.
c) El espesor mínimo de aislamiento de ramales finales de conductos de longitud menor de 5 metros se podrá reducir a 13 mm si existe impedimento físico demostrable de espacio.
i. En interiores 30 mm.
ii. En exteriores 50 mm.
b) Para materiales de conductividad térmica distinta de la anterior, se considera válida la determinación del espesor mínimo aplicando las ecuaciones del apartado 1.2.4.2.1.2.
c) El espesor mínimo de aislamiento de ramales finales de conductos de longitud menor de 5 metros se podrá reducir a 13 mm si existe impedimento físico demostrable de espacio.
Para potencias mayores que 70 kW deberá justificarse documentalmente que las pérdidas no son mayores que las obtenidas con los espesores indicados anteriormente.
3. Las redes de retorno se aislarán cuando discurran por el exterior del edificio y, en interiores, cuando el aire esté a temperatura menor que la de rocío del ambiente o cuando el conducto pase a través de locales no acondicionados.
4. A efectos de aislamiento térmico, los aparcamientos se equipararán al ambiente exterior.
5. Los conductos de tomas de aire exterior se aislarán con el nivel necesario para evitar la formación de condensaciones.
6. Cuando los conductos estén instalados al exterior, la terminación final del aislamiento deberá poseer la protección suficiente contra la intemperie. Se prestará especial cuidado en la realización de la estanquidad de las juntas al paso del agua de lluvia.
7. Los componentes que vengan aislados de fábrica tendrán el nivel de aislamiento indicado por la respectiva normativa o determinado por el fabricante.
lunes, 11 de agosto de 2014
TALLER SOLAR - Puesta en marcha de una instalación de energía solar térmica
En
la mayor parte de las instalaciones solares térmicas se creen tener claros los
pasos a seguir en una puesta en marcha (Tabla 1), a pesar de que la realidad
refleja fallos habituales que provocan peor rendimiento energético en las
instalaciones y una reducción en su vida útil.
Comprobación
de estanqueidad del campo captador
Para
evitar problemas de conexiones defectuosas o posibles poros se hace la primera
prueba de estanqueidad, con agua o aire. El aire permite retocar las soldaduras
sin tiempo de espera. Esta comprobación se hará a presiones altas (cercanas a
las máximas admisibles por los captadores y tuberías), asegurándose de no tener
conectados aquellos componentes de la instalación cuya máxima presión de
trabajo sea inferior la usada para la prueba, es decir, vaso de expansión,
sistema de bombeo, separador de aire, etc.
Tarado
del vaso de expansión
El
vaso de expansión ha de ser capaz de absorber la dilatación del fluido que se
produce en los momentos de estancamiento, es decir, con riesgo de
sobrecalentamiento. Generalmente los vasos de expansión vienen tarados de
fábrica a presión superior a la de trabajo, por lo que será necesario adaptarla
a las necesidades de cada instalación.
En
primera instancia, se debe haber calculado la presión del circuito(1). El vaso
de expansión debe quedar tarado con una presión de 0,3 bar inferior a la de la
instalación2. Es importante recordar que el contenido del vaso de expansión es
nitrógeno ya que en su interior contiene una membrana con partes metálicas que
con oxígeno se oxidaría. El manómetro (Fig. 1) es imprescindible para esta comprobación.
Según el Servicio de Asistencia Técnica, es muy reducido el número de
instaladores que tienen un manómetro a mano como herramienta básica.
Limpieza, llenado y comprobación de estanqueidad total
Es recomendable hacer un limpiado con agua
de toda la instalación a circuito abierto para eliminar posibles restos de
soldaduras que obstruirían el paso del fluido además de alterar sus
propiedades. En instalaciones con purgadores en la parte superior y una sola
toma de llenado en la inferior, no es posible realizar este tipo de limpieza. Inicialmente se llenará el circuito primario
con una presión superior a la calculada(1), que se reducirá posteriormente. Es
muy importante que la fase de llenado se haga con escasa radiación solar (a
primera o última hora del día) ya que, al estar la bomba de primario parada, el
fluido estancado podría llegar a altas temperaturas y evaporarse, formando
bolsas de aire en la instalación que ocasionan problemas en la circulación y,
por supuesto, en el llenado. Si esto no fuera posible, se puede realizar
tapando los captadores.
Debido
a la capacidad del glycol de penetrar en ranuras finas, por su menor tensión
superficial en comparación con el agua, es necesario hacer una nueva prueba de estanqueidad,
esta vez con el fluido caloportador.
El fluido caloportador en los circuitos es imprescindible
para evitar congelaciones y debe ser capaz a su vez de resistir altas temperaturas.
Se comprobará su temperatura de congelación con un medidor de densidad (Fig.
3). La estación de llenado (Fig. 2) suministra presión y caudal que permiten
velocidades de fluido óptimas para el arrastre de burbujas de aire, purgando
así la instalación mientras se llena, limpiando el circuito y permitiendo
mezclar anticongelante con agua previamente.
Purgado
de la instalación
Las bolsas de aire en una instalación son uno de los principales problemas: afectan a las conexiones de los colectores, reducen el caudal del fluido de trabajo y por tanto el rendimiento del sistema, y estropean el glycol. Por todo, ello un correcto purgado es imprescindible. Si
esta operación se hace mediante purgadores, es importante colocar una llave de
corte antes del purgador para asegurarse de que el circuito es completamente estanco.
Si se utilizan separadores de aire, llevarán un purgador manual, con el que se
eliminarán las microburbujas tantas veces como sea necesario en el transcurso
de la puesta en marcha.
Respecto
a los purgadores y el separador de aire (Fig. 4), existe el riesgo de que la
velocidad del fluido sea capaz de arrastrar las burbujas al circuito sin que
los purgadores puedan evacuarlas por eso es necesario tener un separador de
aire (Fig. 5). Instalarlo en la parte caliente e inferior del circuito facilita
el mantenimiento.
Purga de aire del
sistema
"Una sección mayor
reduce la velocidad de circulación, dejando que las burbujas dejen de ser
arrastradas por el fluido y suban. Con el purgador manual se expulsa el aire."
Ajustes
de presión y caudal
La
presión y el caudal son los últimos parámetros a controlar en la puesta en
marcha. Para regular la presión final a la que debe quedar la instalación, se
abrirá la válvula de vaciado hasta conseguir la presión adecuada mencionada
anteriormente(1). Como el vaso de expansión tiene 0,3 bar por debajo de la
presión final de la instalación(2) se consigue así un remanente del fluido
caloportador en el vaso que podría reponerse al circuito en el caso de
temperaturas exteriores menores a las del momento del llenado, así como evitar
sequedad o que ésta quede adherida a la pared del vaso (Tabla 2). En cuanto al
caudal final de la instalación, será recomendable ajustarlo en cada caso al
indicado por el fabricante. Su ajuste se hará a través de la velocidad de la bomba,
estrangulando su válvula de cierre hasta conseguir ese caudal buscado. El
caudalímetro es imprescindible para poder leer el caudal de la instalación.
Buenas
prácticas
La
función de un llenado automático desde red no es recomendable. El riesgo
existente es que se puede introducir cal en el circuito de forma incontrolada,
no se detectan posibles fugas en la instalación, el glycol se diluye sin ningún
control y se pierde la concentración de la fluido caloportador para evitar las
heladas. Generalmente se conduce la salida de la válvula de seguridad a un
desagüe de recogida. De este modo es muy difícil controlar y cuantificar las
posibles pérdidas de la instalación y además la normativa de instalaciones
térmicas no permite el desagüe a altas temperaturas. Recomendamos conducir la
válvula de seguridad a un recipiente, una garrafa, por ejemplo.
Confiamos
que los puntos aquí tratados ayuden a guiar un correcto proceso de puesta en
marcha, que reduzca al máximo los sucesivos fallos que las instalaciones y los
usuarios padecen como consecuencia de falta de rigor durante el citado proceso y
todo ello, sirva para mejorar su rendimiento y vida útil.
Tabla
1. Pasos generales de una puesta en marcha
|
Tabla
2. Ejemplo de tarado del vaso de expansión
|
|
1.
Comprobación de estanqueidad del campo captador.
2.
Tarado del vaso de expansión.
3.
Limpieza de instalación con agua para posterior llenado con fluido
caloportador (agua-glycol).
4.
Comprobación de estanqueidad del total de la instalación con fluido
caloportador.
5.
Purgado de la instalación.
6.
Ajustado de presión de la instalación.
7.
Ajustado de caudal especifico recomendado por el fabricante del captador.
8.
Asegurarse del correcto funcionamiento de toda la instalación antes de darla
por finalizada.
|
Datos
de partida:
Presión
inicial de captadores = 1,3 bar
Altura
entre campo colector y vaso de expansión, h =
Tarado:
Presión
recomendada de trabajo en la instalación = Presión inicial de captadores +
(0,1 x h) = 1,3 x 0,1 x 10 = 2,3 bar
Presión
recomendada de vaso de expansión = Presión recomendada de trabajo en la
instalación - 0, 3 bar = 2 bar.
|
(1)
Presión inicial en la instalación = 1,3 bar + 0,1 x altura en metros de los
captadores respecto al vaso de expansión
(2)
Presión en el vaso de expansión = Presión de la instalación - 0,3
domingo, 10 de agosto de 2014
EL INDESCRIPTIBLE CONFORT DE SENTIR EL CALOR DESDE ABAJO
La
calefacción por suelo se inspira en la Naturaleza: igual que el Sol hace que un
día frío sea más agradable, el suelo radiante da una sensación apacible que nos
envuelve, con un aire ambiental sano. Igual que los cuerpos naturales absorben
y radian energía solar, los objetos, paredes y personas en una habitación
absorben el calor emitido por el suelo y lo esparcen en todo el espacio. A
diferencia de los tradicionales sistemas de calefacción localizada, esto
generaliza y multiplica las fuentes del calor.
NINGÚN TIPO DE CALEFACCIÓN CONVENCIONAL PUEDE OFRECER EL CONFORT ENVOLVENTE
DEL SUELO RADIANTE
El suelo radiante instalado con productos de calidad proporciona a sus usuarios
un rendimiento óptimo. Ponen el bienestar a su alcance de una manera asequible.
Donde quiera que se instale, son el punto de referencia de entornos agradables.
Silenciosos, no interrumpen su tranquilidad. El suelo radiante envuelve su
espacio de confort mientras mantiene sus pies cálidos y acogedores.
El sistema está conectado con un termostato o centralita que permite regular el calor en cada habitación de manera independiente. Da el confort deseable en la dependencia elegida. Su uso no reseca el aire ni las mucosas nasales y no levanta los ácaros del polvo, hecho que hace su instalación muy recomendable en hospitales, residencias de ancianos, guarderías… El aire que se respira es siempre saludable.
El sistema está conectado con un termostato o centralita que permite regular el calor en cada habitación de manera independiente. Da el confort deseable en la dependencia elegida. Su uso no reseca el aire ni las mucosas nasales y no levanta los ácaros del polvo, hecho que hace su instalación muy recomendable en hospitales, residencias de ancianos, guarderías… El aire que se respira es siempre saludable.
¡Ningún otro tipo de sistema de calefacción tiene tal impacto beneficioso
sobre el espacio vital!
La bonificación que añade este sistema de calefacción es la paz interior del
local, sin ruidos. Una vez instalado se puede olvidar de el: no se requiere
ningún mantenimiento.
Por ser el sistema de calefacción más limpio, silencioso, confortable y
saludable que existe, es el único aconsejado por la Organización Mundial de la
Salud.
Escoger un suelo radiante de calidad es aumentar su bienestar
Tanto si el proyecto es de rehabilitación como de nueva construcción, se puede
encontrar los componentes adecuados para la necesidad. Tanto como si el piso
seleccionado es cerámica, piedra natural, madera, vinilo, linóleo, parquet,
suelo flotante, o incluso moqueta. Se puede instalar en cualquier lugar;
Cocinas, baños, salas de estar, dormitorios, sótanos, solariums, oficinas,
comercios, restaurantes, centros de día, clínicas, viviendas móviles, iglesias,
superficies al aire libre: en resumen, ya sean residenciales, comerciales o
institucionales, las aplicaciones son innumerables.
El suelo radiante es particularmente beneficioso en determinados locales que de
manera natural suelen estar mas húmedos y son mas complicados de calefactor,
como por ejemplo los sótanos o las habitaciones situadas sobre espacios no
calefactados, como por ejemplo un dormitorio localizado sobre un garaje;
habitaciones con techos de bóvedas o de mayor altura, donde la estratificación
del aire es un factor muy importante, etc. La calefacción por suelo radiante
convierte estos espacios en ambientes increíblemente confortables.
Diseño: Espacio para la imaginación.La calefacción por suelo radiante permite total libertad a la hora de decorar. No hay radiadores ni elementos molestos, liberan el espacio totalmente, permitiendo poner en práctica todo el talento decorativo. Este es un sistema invisible y no ocupa ningún espacio del interior, de modo que su decoración tan solo esta limitada por la imaginación. Cualesquiera que sean los desafíos de la habitación; ángulos o esquinas especiales, obstáculos en pared, columnas, el suelo radiante tiene la posibilidad de abarcar cualquier espacio, cualquiera que sea su forma o dimensiones.
Economía y ahorro energético.
El elevado rendimiento de este sistema de calefacción es una verdadera forma de
ahorrar energía. Calentando una masa sólida (suelo, pared) en lugar del aire,
el sistema radiante permite que se reduzca la temperatura del aire hasta 4ºC
sin afectar el confort, El inquilino del espacio se siente cálido, pero en
realidad está fresco. La genialidad de este principio es que los beneficios
aumentan con el tamaño de la superficie que se va a calentar: cuanto más grande
es la superficie, más baja la temperatura requerida para llegar a un nivel
confortable. Como todos sabemos, el aire caliente se eleva, mientras el calor se extiende en
todas direcciones. Para contrarrestar este desequilibrio, los sistemas
tradicionales, que usan el aire como medio de transmitir el calor, tienden a
recalentarla habitación, ocasionando un gasto de energía añadido. Con el suelo
radiante no se recalienta, no se eleva hacia el techo arrastrando consigo el
calor de la habitación. Cuando más alto es el techo, más perceptible son los
ahorros de energía
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